DVELA by Janine Sikaffy

Todos nacemos resolviendo un problema. Pero casi nadie sabe con claridad cuál es.

September 03, 20264 min read
DVELA by Janine Sikaffy
DVELA by Janine Sikaffy

Todos nacemos resolviendo un problema. Pero casi nadie sabe con claridad cuál es.

Antes de elegir una carrera, ya estabas resolviendo un problema.


No sabías cómo llamarlo, tenías palabras para explicarlo, pero ya lo hacías. De niño o niña, ya había algo que repetías sin que nadie te lo pidiera: ordenar lo disperso, unir lo fragmentado, desmontar lo que no entendías o crear algo donde antes no había nada.

No era una tarea, obligación o instrucción; era una forma natural de resolver y disfrutar hacerlo una y otra vez. Pero al llegar a la escuela, nos enseñaron a encajar en perfiles externos y grupales que nos desconectaron de esto que disfrutamos hacer.

Después vino el lenguaje adulto: profesión, cargo, industria. Y empezaste a creer que tu valor estaba ahí: en el título que obtuviste, en la empresa donde trabajaste, en los años que acumulaste.

Por eso, cuando alguien te pregunta qué te hace diferente, respondes desde la superficie; dices lo que sabes, enumeras tus logros y mencionas los lugares o roles que donde has estado.

Pero eso no es lo que te diferencia, y menos en el contexto en el que hoy estamos viviendo. Lo que te diferencia es el problema que resuelves y la forma particular en que lo haces, no se desarrolla, se reconecta.

Ese es el problema real.

No es que no tengas valor, es que no identificas cuál es.

Has confundido la actividad con el patrón, la actividad es lo visible: cocinar, enseñar, vender, diseñar, liderar, acompañar. El patrón es lo profundo: qué haces o resuelves realmente dentro de esa actividad.

Porque dos personas pueden hacer exactamente lo mismo y estar resolviendo problemas completamente distintos.

Una cocina para crear algo de la nada, otra cocina para cuidar a quienes ama u otra para ordenar el caos de una cocina profesional.

La actividad es la misma. El problema raíz es distinto.

Y ese problema raíz —el que resuelves sin darte cuenta, el que reaparece, aunque cambies de trabajo, de país o de etapa— es el verdadero origen de tu valor profesional.

Hace poco, trabajé con alguien que llegó convencido de que su valor estaba en su cargo como coordinador de proyectos. Buen currículo, buenos resultados. Y aun así, se sentía intercambiable, porque se consideraba a si mismo procrastinador, ya que le tomaba más tiempo de lo previsto concretar estos proyectos.

Cuando trabajamos en la develación de su valor profesional, apareció algo que él nunca había nombrado, aún cuando lo hace todo el tiempo. Desde niño hacía lo mismo: tomaba cosas dispersas —ideas, personas, recursos— y las convertía en algo que antes no existía.

Él no viene configurado para ser un coordinador, es alguien que crea cosas de la nada. La coordinación era la actividad, crear de la nada era el patrón y es lo que lo llevaba a la supuesta procrastinación, pues en cada paso del proyecto, él miraba la posibilidad de crear o innovar cosas, lo que lo atrasaba de avanzar. Su verdadero valor estaba al inicio del proyecto, no en la coordinación, la solución que él da es crear o diseñar proyectos innovadores, no coordinarlos.

Cuando lo entendió, cambió algo más importante: dejó de explicarse desde el cargo y empezó a definirse desde el patrón.

A ese patrón lo llamamos expertise natural.

No es lo que sabes, ni lo que estudiaste y tampoco es tu experiencia acumulada. Es la forma recurrente en que detectas un problema y lo resuelves, una y otra vez, aunque cambie el escenario.

Aparece en tu infancia, se repite en tus trabajos. Se esconde debajo de tus actividades. Y casi nunca lo ves, porque lo haces con tanta naturalidad que asumes que cualquiera lo hace igual o peor aún, que lo he visto en muchos casos, lo consideran trastorno obsesivo-compulsivo.

No es así. Eso que para ti es obvio, para otros es extraordinario.

Cuando una persona devela su problema raíz y su sistema único de resolución, algo cambia.

  • Deja de perseguir la siguiente certificación para sentirse suficiente.

  • Deja de compararse con quienes hacen la misma actividad.

  • Deja de explicarse desde el cargo.

  • Disipa el síndrome del impostor.

Y empieza a construir desde la raíz: dirección, diferenciación, metodología, oferta, comunicación.

En una era donde la inteligencia artificial puede imitar casi cualquier actividad, esto deja de ser un lujo. La IA puede reproducir lo que haces. No puede reproducir el problema humano que viniste a resolver ni la forma en que lo resuelves.

Todos nacemos resolviendo un problema.

La mayoría pasa la vida sin nombrarlo, pero el día que lo concientiza, dejas de preguntarte qué más necesitas ser para valer. Empiezas a construir desde lo que siempre fuiste.

Porque la actividad cambia. El patrón permanece.


Janine Sikaffy

Janine Sikaffy

Develo tu valor diferencial desde tu expertise natural para darte claridad y dirección profesional | No es imagen, es definición | Estratega de Identidad Profesional · Fórmula3D® | Conferencista y autora

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